El glifosato es un herbicida de amplio espectro aprobado como principio activo para formulados fitosanitarios en la Unión Europea donde cada Estado Miembro regula la autorización de su uso.

El periodo de aprobación del glifosato finalizaba en 2012 y para seguir estando en la lista de principios activos aprobados se sometió a un proceso de reevaluación por parte de la EFSA que incluyó una evaluación del riesgo a partir de los efectos del glifosato y el sus metabolitos y residuos sobre las personas -toxicitat, genotoxicidad, carcinogenicidad, disrupción endocrina- y los ecosistemas y que tuvo en cuenta las conclusiones de la monografía 112 (2015) de la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC) por la trascendencia que podía tener el hecho de que se clasificaba el glifosato como “probable carcinógeno para humanos”.

Las principales conclusiones de la evaluación del riesgo de la EFSA sobre el glifosato fueron:

  • Presenta Una baja toxicidad aguda por vía oral, dérmica e inhalatoria
  • No Tiene potencial genotóxico ni evidencias de carcinogenicidad en ratas ni ratones
  • No Presenta probabilidad de riesgo de ser carcinógeno para humanos
  • Mujeres Embarazadas, bebés y niños son el grupo de población más susceptible
  • No Hay evidencias para clasificarlo como potencial cancerígeno, pero es la Agencia Europea de Sustancias y Mezclas Químicas (ECHA) la responsable de hacer esta clasificación.

Los motivos técnicos de las divergencias entre las conclusiones de la IARC y la EFSA sobre la capacidad carcinógena del glifosato han sido explicadas pero no han desvanecido del todo la incertidumbre generada. En todo caso, son de destacar las conclusiones del informe del año 2016 del Comité Conjunto FAO / OMS sobre residuos de pesticidas que considera que el glifosato no es genotóxico ni cancerígeno para los humanos por vía alimentaria.

En el proceso de reevaluación también se estudió la tallowamina polietoxilada -coformulant habitual en productos a base de glifosat- como posible carcinógeno y se concluyó que no cumplía los requisitos de seguridad para ser usado como coformulant.

La Comisión Europea ha prorrogado el período de aprobación del glifosato en espera de las conclusiones de la ECHA. Además, añadió condiciones a las autorizaciones, que deberán atender a los riesgos derivados de aplicaciones en parques y jardines públicos, campos de deporte y áreas de recreo, escolares y de juego infantil -reduciendo al máximo o prohibiendo su uso-; la protección de los acuíferos, especialmente, en usos no agrícolas; y excluir el uso del coformulant tallowamina polietoxilada.

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