Hay días, como hoy, en los que el cielo amanece lleno de nubes y lo que de verdad apetece es un plato caliente ¿a que sí? Pues manos a la obra que es muy sencillito y rápido de preparar.

Ingredientes (para 2 personas):

  • Un buen puñado de setas, yo usé Shiitake por sus propiedades terapéuticas
  • Un bote de garbanzos cocidos  (a ser posible Eco) o 160 gr en crudo si los vas a cocer en casa
  • Las flores de 1/2 brócoli (reservamos el tronco para otras recetas)
  • Ajo en polvo, cúrcuma, pimienta, jengibre, una pizca de sal, tomillo y agua

Elaboración:

Empezamos lavando y cortando las setas, las ponemos en una cazuela con tapa y dejamos que suelten todo el agua, comenzará a secar y vamos dando vueltas. Echamos los arbolitos del brócoli, nuevas vueltas e inmediatamente después los garbanzos ya cocidos.

Si has decidido cocerlos tú, te recomendo que los dejes en agua la noche anterior con bicarbonato. A la mañana los aclaras bien, tiras ese agua y los pones a cocer con agua limpia, un par de hojas de laurel y un trocito de alga kombu, las dos son carminativas y van a favorecer que no produzcan gases y sean más digestivos.

Damos un par de vueltas y sazonamos con las especias (ajo, cúrcuma, pimienta, jengibre en polvo, sal y tomillo). Echamos agua caliente, pero solo un dedito, la intención no es tener un plato de sopa sino que el vapor de ese agua cocine el brócoli. Lo mantenemos a fuego muy flojo y tapado durante unos diez minutos. (el tiempo va a depender de tu fuego, de la cazuela…) El agua va a desaparecer y los ingredientes habrán combinado sus sabores con las especias.

Propiedades nutricionales:

En los últimos días no paro de oír hablar de gente que se pone mala con distintas patologías, este plato está lleno de super nutrientes. Las setas fortalecen nuestro sistema inmune (cuanto más fuertes estemos más difícil será enfermar), el jengibre actúa favorablemente como antibiótico sobre nuestros pulmones (fuera gripes, bronquitis, neumonías…), el brócoli además de contener componentes con efecto anticancerígeno van a fortalecer nuestros huesos por su aporte en calcio. Los garbanzos son nuestra proteína completa saludable, están repletos de vitaminas, minerales y fibra; favorecen el sistema digestivo, evitan el estreñimiento, ayudan a conciliar el sueño, bajan la presión arterial , reducen el estrés… y más, y más, y más…

Un plato barato, rico y saludable ¿qué más podemos pedir?

Colaboración para AGEM

Escrito por: Beba Villanueva
Especialidad: Asesora en alimentación natural y cocina terapéutica. Criterio Naturista.

Criterio Naturista:
Basado en la combinación de frutas, verduras, hortalizas, frutos secos, especias y cereales, seleccionando los más adecuados por sus nutrientes y acción terapéutica.